Más allá de su clasificación de comedia urbana sobre el honor conyugal, La cortesía de España es una comedia sentimental sobre el poder irracional y destructivo de los celos en todas sus formas y variedades. Un maravilloso poema sobre la fuerza arrolladora del amor. Una road movie del Siglo de Oro. Un viaje iniciático -geográfico (Génova, Venecia, Barcelona, París, Orgaz, Toledo) y emocional- a través de las grandezas y miserias de la aventura del querer.
"Tened lástima, cielos, de un amante,
que él propio es enemigo de sí mismo,
pues no se ha visto pena semejante!"
Así se lamenta Don Juan de Silva cuando, perdidamente enamorado de Lucrecia, la dama genovesa que ha rescatado de un terrible lance y a quien se ha propuesto honrar y respetar de manera intachable para hacer gala de su "cortesía española", se descubre cautivo en su propia trampa.
Don Juan de Silva es un personaje de una sensibilidad exquisita. Un ser capaz de sentir las emociones amorosas más sublimes pero que, presa de un miedo que le paraliza y le imposibilita vivirlas, convierte su pasión amorosa en una dolorosa implosión emotiva. Cargando sobre sus espaldas con todo el peso de la tradición, la sociedad señorial, el patriotismo exacerbado y la religión católica, se empeña en erigirse en la prueba viva y fehaciente de la imposibilidad de ser feliz.
El mismo Lope sufrió la contradicción entre el convencionalismo y la ortodoxia de sus convicciones sociales y religiosas, y la imperiosa necesidad de satisfacer sus deseos espirituales y carnales. Afortunadamente para nosotros encontró la manera de conciliarla: la profunda compasión y la fina ironía con que retrata sus criaturas laceradas por el amor y los celos son buena prueba de ello.
Siempre he creído que el contacto con la buena poesía, con el buen teatro, la buena música... con el arte en general, nos hace mejores personas. La comedia de Lope nos permite reconocer como propios, sentimientos sublimes que posiblemente nunca hubiéramos llegado a elaborar por nuestra cuenta. Pero también pone el foco sobre los aspectos más negativos de la pasión amorosa: la inmadurez emotiva, la falta de confianza, la posesión enfermiza, el maltrato físico y psicológico...
Don Juan de Silva, el caballero de la "española cortesía", se nos aparece hoy como un ser digno de conmiseración, como una víctima de los mandatos ancestrales de lo terrenal y lo sobrenatural que él asume como propios. A través de su "no vivida" historia de amor, Lope nos alerta de los peligros de no asumir nuestros sentimientos y nos incita a vivirlos con plenitud y libertad.
Sumergirme en el mundo de Lope, poniendo en pie La cortesía de España, con estos jóvenes, talentosos y apasionados actores y actrices que conforman la Joven Compañía Nacional de Teatro Clásico, ha sido uno de aquellos raros y preciados regalos que a veces te ofrece la vida. A todos ellos y ellas muchas gracias por su confianza y su entrega. ¡Un honor!
Josep Maria Mestres (Director del montaje)